miércoles, 23 de febrero de 2011

de hielo en los ojos, de miedo a encontrarse, de huecos de rotos, de ganas de odiarse...


Esta mañana, en el tren, he visto a una señora que llevaba dos pares de gafas de ver exactamente iguales, unas puestas y otras en el cuello de la camisa; ¿miedo al despiste?¿a la pérdida?
Si lo pensamos bien el miedo está a nuestro alrededor las 24 horas del día. Nada más despertar, tenemos miedo al día al que nos enfrentamos, tenemos miedo a no alcanzar nuestras metas, a no gustar física o mentalmente, miedo a que nos eviten, miedo a que nos ignoren, miedo a cruzar la calle...
Pero del miedo del que aquí hablo no es ninguno de los anteriores, sino miedo al amor/odio/dolor...
Miedo de cuando te miro y me miras con esos ojos, de cuando me sonríes y me dejas sin respiración. Miedo de cuando discutimos y me enfado. De no saber si mañana estarás aquí o allí, si va a seguir todo o no va a seguir nada. Miedo de cómo se mueven tus manos y de cómo tiemblas cuando estás nervioso. Miedo de quererte más de lo que está escrito, de quererte sin querer.
Y, ¿sabes qué es lo que más miedo me da?
Que algún día nos tengamos que olvidar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario