Esa sensación de que el mundo va a una velocidad distinta que la mía, que mis pensamientos.
De que se puede tocar el cielo con un dedo. Que las cosas son posibles. Que puedo con todo.
Por unos minutos no existe nada más que ese presente, nosotros allí y en ese momento, el resto del mundo desaparecido.Una burbuja que sólo dura unos minutos. Ser la dueña de mi mundo. Una historia que vino para quedarse.
Miedo, de no verte nunca más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario