
Era una tarde de verano como tantas otras en aquel lugar, ella sentía que alguien le observaba,y cuando por fin se atrevió a mirar lo vió allí, plantado, mirándole fíjamente, y por un momento no existía nadie más a su alrededor, ella y él. Tras un rato de miradas escondidas, él se atrevió a acercarse...
-¿Cómo te llamas...?¿Volveré a verte...?
Ella respondió rápidamente y le mostró una gran sonrisa.No sabía que aquel sería el comienzo de la gran historia. Fueron los días más intensos del verano...besos robados, sonrisas, juegos...y como cualquier cuento que se precie una triste despedida...
No hay comentarios:
Publicar un comentario