Es lunes y llueve, llueve como nunca y por primera vez en mucho tiempo me apetece que lo haga, no sé si es porque mis días están lluviosos o porque tengo ganas de que pase el tiempo,... pero sobre todo que llegue el día en que lo consiga.
Me apetece coger mi chaqueta Vespa, calzarme y echar a andar...andar y aparecer en cualquier sitio, bueno no en cualquiera no, en un rincón especial, en cualquier punto de Fuencarral, en la Gran Vía o en la parada de metro de Sol, perderme por esa ciudad, por su magia, por su ambiente, por lo que pienso cuando estoy allí, por cómo veo la vida y cómo veo a mi misma, por cómo veo a su gente; porque me encanta sentarme en el metro y echar mi cabeza a volar, ver como me aparece ante los ojos una historia, una preciosa historia, una vida perfecta.
Esa historia que aparece en mi mente cada vez que piso Madrid, unas imágenes que aparecen como si hubieran sido reales, como si fueran recuerdos de algo que he vivido, me gusta pensar que será así que tal vez, un tiempo, mi vida sea así. Me gusta creer que ciertas personas formarán parte de ella y la compartirán conmigo, que el mundo será quien gire a nuestro alrededor y no al revés, que será la historia más bonita de todas.
Más gata que nunca.

No hay comentarios:
Publicar un comentario